Los cuentos de Antonella Bosch.

Manuelito de los tanques era un viejito de baja estatura,
barba larga, muy humilde que vivía en la indigencia en
uno de los barrios del pueblo, que en algunas esquinas
habían unas canillas grandes de O.S.E para suministrar
agua a los habitantes (o sea que cada uno tenía que irla
a buscar). Su trabajo era llenar los barriles o tanques en
éstas canillas y llevar el agua a quién le pidiera, los llevaba
y traía rodando a los tanques (de ahí su nombre). 
Su aspecto era desprolijo, a pesar de que llevaba el agua
no la usaba en beneficio propio … ésto implicaba que olía
mal, tenía restos de comida en su barba.
Hablaba muy pausado y con delicadeza, reafirmando la
letra Z. Pues un día lo había mordido un perro, y una
persona le preguntó: “¿Manuelito, como te mordió el perro?”
y él le contestó, con su voz pausada: “¡Muy zenzillo, abrió
su boca y luego la cerró!”. 


Autora: Antonella Bosch.

Editora: Mariana Santana.

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